un “Día Negro” con Jose Manuel Aguilera

“Ten piedad de las almas humanas
que se despeñan en esta barranca,
ten más piedad de mi pobre razón
que a veces se desarma,
es necesario saber soñar
para sobrevivir en la barranca.”

 

Esta es tal vez la primera vez que escribo en primera persona, pero no podría encontrar una mejor protagonista que mi misma para esta historia.

 

Esa noche terrible sin poder dormir, desencadenaría en lo que podría calificar como “uno de los mejores días de mi vida” , ese sábado 18 de agosto tenia una cita, una cita con una de las personas mas importantes de mi vida; el maestro José Manuel Aguilera. El hombre que inspira mis liricas, mis ideas, mis escritos, mi vida, tras haber conocido su arte hace ya algunos años, me disponía a llevar a cabo mi tercer encuentro en menos de seis meses con su majestuoso ser.

Ese maravilloso día comenzaba a dibujarse en el cielo, tras un cielo lluvioso se escondía el delicado murmullo del sol, mientras las pequeñas gotas de lluvia mojaban el suelo, Salí de casa con certeza de que este no sería un día común, si no un día negro.

Tras 45 minutos de molesto trafico poblano, llegue al lugar pactado para la cita con el maestro, me reuní con cada uno de los otros presos en esta cárcel situada en  La Barranca, tras un breve momento nos encontramos intercambiando impresiones y  observando objetos de esos que uno reúne tras años de ligera obsesión.

Tras unos minutos que se volvían eternos en las almas sin paz, en espera de su maestro, apareció, literalmente descendiendo de un viejo vagón del el tren de los tiempos, estaba ahí, tras una entrevista que parecía durar años, se dirigió al reducido grupo de expectantes asistentes, nuestro pequeño comité fue el primero en acercarse, la sonrisa del maestro ilumino el día obscuro y uno tras otro fuimos compartiendo con el nuestros objetos y anécdotas, algunos rostros conocidos, otros nuevos pero siempre con la misma ansia y pasión por La Barranca. La frase: nos vemos esta noche, retumbó en mi cerebro llenándolo del fluir de la noche.

La noche llego con menos rapidez de la deseada y uno a uno nos reunimos en el punto de encuentro “todos los puntos convergen en puebla” una frase que ha resultado ser muy atinada. Una vez ahí, sintiendo eterno el agradable acto de apertura de un par de cantantes bastante afinados, apareció de nuevo el hombre que le da voz a las palabras desnudas, una tras otra fluyeron sin control las emociones, las palabras, los amores. Tras unas horas que se volvieron instantes atrapados en la noche, me encontraba de nuevo frente a el, sus labios sobre mi mejilla y la promesa de “nos vemos pronto” dieron fin un día de esos que se quedan guardados en el alma.

Un breve divagar grupal nos llevo a mi casa, un poco de alcohol, recuerdos, alegrías, nos mantuvo en pie el resto de la noche, el secreto deseo de volar, traspasado dimensiones para estar siempre con Rita Guerrero se hiso del conocimiento grupal, “déjenme hablar con ella” gritaba Ángel, mientras los demás coreábamos “Rita, Rita, Rita, sin tu voz la noche es aun mas negra, escucha esta oración” , la noche le dio paso a la mañana, dejándonos desnudos ante ella, felices de haber vivido otro día en La Barranca.

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tan solo un grano de café

regreso, espero que les guste

 

 

 

Fernando despertó, con la sensación de que la cabeza le estallaría, las constantes borracheras de los últimos días comenzaban a hacer efecto en su anatomía, el recordarla era una acción diaria, desde que ella se había marchado no hacia otra cosa que la rutina auto destructiva a la que el mismo se había lanzado, sospechaba que este día no seria la excepción.

 

Se había acostumbrado tanto a ella, sus formas, su rutina, sentía aun vivir un sueño y que ella regresaría sin embargo habían pasado ya seis meses y Anna no daba muestras de volver. Le parecía también poco entendible su excusa, ella se marchaba a los estados unidos con su familia, sin embargo durante el tiempo que estuvieron juntos Anna jamás le había siquiera insinuado siquiera la posibilidad de marcharse incluso el día anterior a su partida, había actuado como venia haciéndolo hacia semanas, distante y pensativa, sin variación. Solo una nota lanzada por debajo de la puerta había comunicado a Fernando la noticia de su partida, intentó llamarla una y mil veces sin embargo Anna jamás contestaría.

Se levantó de la cama intentando despejar su mente de la nebulosa amnesia que aparecía en ocasiones tras una u otra borrachera, se preguntaba en que se había convertido, en el porqué de la partida de Anna, siempre ella, siempre su recuerdo que no lo dejaba en paz.

Tomó un baño y salió rumbo al trabajo a ejecutar su rutina diaria, despertar, trabajar, tomar “unos tragos” en el bar de siempre, regresar a casa, dormir y repetir esa rutina hasta el cansancio. Su vida laboral se hacia cada día mas tediosa, odiaba el convivir con sus sosos y bobos compañeros de trabajo, siempre presumiendo de lo interesantes que eran sus vidas de solteros y sus conquistas, Fernando a sus 25 años se había cansado de todo aquello, tan solo quería recuperar la felicidad que había tenido y la cual deseaba con toda su alma recuperar.

Esa tarde tras terminar el trabajo, decidió dirigirse al mismo bar en el que se embriagaba hasta vomitar casi a diario, tomó si chaqueta y caminó por las calles, con el interminable remolino de ideas que pasaban por su cabeza.

Por alguna extraña razón se detuvo frente a un café, uno al que hacia años solía acudir con sus compañeros de la preparatoria, aquel  café al que nunca se había atrevido llevar a Anna, ella era demasiado sofisticada para estar en ese tipo de lugares. Después del amargo sabor de boca que le había traído recordar a Anna, de pronto sin saber porque, se encontró sentado en una linda mesita con un café frente, el ambiente no era malo, había un buen trovador en una de las esquinas del pequeño lugar y ese café no le vendría mal.

Se tomó su tiempo para disfrutar aquel café y recordar lo mucho que solía agradarle ese lugar. La música lejos de traerle nostalgia, le traía una sensación de paz que hacia tiempo no experimentaba. Sin notarlo el pequeño café estaba lleno de personas, personas jóvenes, de su edad, Fernando había olvidado el hecho de que aun era relativamente joven y aquel ambiente se lo recordó, animado pidió el siguiente café sin siquiera haber terminado aun el primero, repentinamente su mirada se cruzó con la de una mujer joven sentada en otra mesa, hacía tanto que no observaba realmente a una mujer, que aquella mujer de largos cabellos negros llamó su atención de una manera inesperada, la sonrisa que le dio la chica de vuelta le dio un vuelco total al humor que le había acompañado desde meses atrás. Tras intercambiar algunas miradas, repentinamente la chica se levantó de la mesa en la cual se hacia acompañar de otras chicas y se dirigió hacia su mesa y se sentó junto a él.

Lo saludo y le preguntó su nombre, la conversación fluyó tanto que las horas pasaron sin que ambos lo notaran, su nombre irónicamente era Anna y su edad igual a la de él, pero a diferencia de ella, esta Anna compartía con el, cosas que jamás se habría imaginado, le parecía tan enigmática y transparente a la vez, ella le contó sobre su trabajo y sobre su vida, ella también había perdido a la persona que amaba un año atrás y tras la depresión esa era también su primera salida en años, descubrieron que había cursado el bachillerato en la misma escuela, en distintos grupos, a Fernando le parecía irónico haberla encontrado justo ese día, en ese lugar.

Tras horas de conversación y varios cafés se despidieron con un cálido beso en la mejilla y se dirigieron cada uno a casa, después de intercambiar teléfonos y direcciones de correo electrónico. Fernando caminó a casa pensando en lo extraño de aquel encuentro, pensando en Anna, su Anna y en por que precisamente otra Anna se había cruzado por su camino. Llego a casa y tras tomar un baño se preparó para dormir, la noche aun era joven 11:30 pm, tomó un libro y comenzó a leer, aquellas letras de Jodorowsky lo tranquilizaban y le daban en que pensar, se dispuso a tomar su copia de psicomagia, cuando sonó su teléfono, era Anna, la chica del café. Tras una tonta excusa Anna habló de su soledad y lo que ese encuentro le había causado, “odio la soledad, pero es el precio que hay que pagar por haber amado y confiar demasiado”, esas palabras le parecieron tan conocidas, era como haberse oído hablar a si mismo, para su sorpresa Anna le pidió verlo “puedo ir a tu casa? No quiero estar sola”, tras pensarlo un momento le dijo un “si, claro”.

Se levantó de la cama para vestirse de nuevo y se dispuso a preparar café. Tras haber tomado más de tres tazas esa noche, pensó que era lo único adecuado, hacia tanto que no recibia una visita en casa, menos la de una chica, durante su noviazgo anterior se había distanciado de sus amistades, cuando se dio cuenta su vida giraba en torno a su pareja.

Media hora después Anna tocaba la puerta de su pequeño departamento, al que se había mudado años atrás y el cual en ocasiones le parecía enorme. Anna lucía aun mas interesante que hacia apenas unas horas, sentía que jamás llegaría a conocerla totalmente. Le ofreció café y sirvió dos tazas, rieron con la idea de tomar más café sin embargo terminaron bebiéndolo todo, Anna le hablo de la soledad y de sus ideas que no encajaban con el mundo, le hablo de su trabajo como maestra de cine y sus anhelos de llegar a ser una gran cineasta, le hablo de sus ganas de vivir.

Tras un largo rato, Fernando le hablo de Anna y de su partida, de la idea de que jamás regresaría y de la constante en su vida, la soledad. Anna tomó su mano y le dijo que compartía ese sentimiento, sin pensarlo, sin darse cuenta sus labios se encontraron con los de ella, lo sintió eterno, delirante.  Mil preguntas pasaron por su cabeza, ningua respuesta apareció, solo podía sentir el calor de los labios de la mujer que había estado toda su vida tan cerca de el sin que ninguno de los dos lo supiera, habían madurado tan cerca y a la vez tan lejos y ahora estaba ahí, sintiendo sus besos, recorriendo sus formas de mujer, dejándose llevar, se dirigieron a su habitación y se sintieron el uno al otro, alejando con sus caricias a la soledad, esa soledad que lo había puesto a uno en el camino del otro. Por un momento, no estaban solos, eran dos solitarios jugando a acompañarse, al menos por una noche en la que tendido entre los brazos blancos de Anna se preguntó si aquello estaba mal, alejo los pensamientos y durmió, como no lo había hecho en mucho tiempo.

Despertó, ella no estaba ahí, una sensación de vacío se apoderó de su cuerpo, había sido un sueño?  Si así había sido, fue bastante real, se dirigió a la cocina, nada. Desilusionado partió hacia el trabajo, como cada día, con la idea de que otra Anna se había ido.  Al salir del trabajo pesó regresar al bar de siempre, a embriagarse de nuevo, su teléfono sonó, era ella, “te espero en el café”, se dirigió hacia el, en la pequeña mesa del rincón, estaba Anna con un par de cafés, no se había ido y no se iría jamás.

Dead is the new alive

Te contaré una historia, una de esas que comienzan a dibujarse en mi mente sin ser llamadas, una que apareció ante mí hace muchas noches y que sigue dibujándose sin encontrar un final.

 

Dead is the new alive

 

Capitulo uno

 

“pero primero sobre la tierra, como enviado por vampiro,

Tu cuerpo será rasgado de su tumba;

Entonces mortecinamente rondarás tus lugares nativos

Y beberás la sangre de los de tu raza”

 

“El Giaour” Byron

 

 

Me gusta observarte humano, esclavo de la muerte, fiel creyente de las ideologías que tu mismo te inventaste, nunca te has tomado la molestia de ver mas allá de tu pequeño circulo de rocas, juras que te protege de la magia ancestral y oculta en los confines de la tierra. Solo te aísla de la verdad, no te han enseñado a temer a los veteranos de la tierra, a los hijos de la noche. Espero que después de escuchar mi historia comiences a creer o a temer.

 

Antes que nada déjame decirte con palabras que entiendan tus oídos mortales el ser que soy, estas listo?

Existimos desde que la humanidad comenzó a existir. Algunos se atreven a decir que venimos de la primera esposa de Adán, Lilith quien según las leyendas fue creada junto a Adán y quien tras rechazar la dominación masculina de este huyo volando hacia el mar rojo, apareándose con demonios y dio a luz a nuestra raza. Sin embargo esta es solo una leyenda ya que personalmente puedo decirte, no naci siendo lo que soy, pero permíteme continuar; en la época medieval nos llamaron “sanguisuga” (cadáver chupa sangre), los húngaros “pamgri”, los rumanos “nosferatu o vulkolac” como en el siguiente poema rumano:

 

“La luna deslizándose sospechosamente brilla pálida y roja

A través de tejos congelados, sobre la tumba donde yace el “vulkolac”, muerto vivo

Y soñando en su matriz empedrada,

Quien parte a las sombras de la noche

Y se levanta como un muerto, brillando como estrella

Sobre el twolven, entre la obscuridad congelante y la luz.

El rey de las pieles de lobo, sigue su trayectoria hacia afuera,

Sobre la hilera fantasmagórica del camino de la muerte,

Con la cara blanca como gis y ojo carmesí

El va sediento de vino cálido y viviente.

Los lobos bailan en el madero herrado

Y velas tan altas como un oso, flameando verde.

 

“cuando Clarín Winter arroja sus huesos

Estos circundan, a pases mágicos rugidores de sangre

La luna deslizándose sospechosamente brilla pálida y roja

Por encima de las elevadas nieves eternas

A lo largo del camino de los muertos,

El vampiro obscuramente va en lo alto”

 

Soy parte de una raza maldita condenada a vivir eternamente en la obscuridad y alimentarnos de la vida de otros, pero antes de continuar permíteme aclarar algunas cosas que se dicen sobre nosotros, como sabrás o te han contado los rumores, no puedo caminar bajo el sol.

Nos alimentamos de sangre humana, podemos pasar largos periodos sin alimento  y no morir, pero el apetito crece con el paso del tiempo.

Podemos entrar en periodos de sueño que abarcan incontables años sin debilitarnos o morir.

Algunos nos han descrito como seres insensibles, que no conocemos el dolor o el amor, déjame decirte que es verdad, no amamos ni sentimos apegos emocionales, por eso somos asesinos. Sin embargo podemos seducir y tomar sexualmente al ser humano, somos íncubos.

 

Ahora que sabes un poco más de nosotros te contaré un poco de mi vida como ser vivo, pero sobre todo como no muerto

 

Mi nombre de nacimiento no lo recuerdo con claridad, pero puedo decirte que con los años y las andanzas llegaron a llamarme Drako, significa dragón y si estas familiarizado con las historias ocultas, sabrás que es el nombre que llevaba en la batalla Vlad Tepes príncipe de Valaquia, impuesto por otro de los míos por la forma en la que yo solía burlarme de las leyendas del hombrecillo Rumano.

 

Pues bien nací en las tierras que ahora son gran Bretaña, cuando aun reinaban las antiguas religiones y se rendía culto a los dioses.

Mis padres eran humildes, una ama de casa y un cazador, si mi memoria no me falla tuve 5 o 6 hermanos y hermanas, mi infancia transcurrió en una cálida y antigua caballa  a las orillas del bosque en una pequeña aldea, donde fui educado como cualquier chico de la época en la casería y la agricultura. A los 17 años mi padre concretó para mi un matrimonio que jamás se concretaría, la elegida fue una linda chica de cabellos rubios llamada Anna, hija de un amigo de mi padre. No puedo decir que me desagradaba la idea, la conocía desde pequeña y puedo decir que a ella le entregué mi primer y único amor.

Cuando mi padre nos comunicó la noticia del matrimonio, no pude más que imaginar una vida a su lado, una cabaña de madera cerca de la de mis padres y muchos hijos, anhelaba el momento de hacerla mía. Pero las cosas no saldrían como yo esperaba.

Una tarde de otoño, unos meses antes de la boda, Salí de casería como lo hacia comúnmente, a mi edad era ya un experto cazador, caminé durante horas, me parecía extraño no encontrar algún animal a la vista como de costumbre, sin embargo esa tarde parecía se escondían de mi, continué caminando hasta que el sol se ocultó, al emprender el camino de vuelta noté una extraña sensación, como si alguien siguiera mis pasos, pero nada, ni un animal ni un ser vivo andaba tras de mi. Al estar a uno o dos kilómetros de la aldea sentí una fuerza extraña que no me permitía avanzar y que me hiso detenerme en seco sin moverme.

De pronto ante mi apareció un ser extremadamente pálido y sus ojos eran rojos carmesí, vestía unos arapos sucios y desgarrados su cabello negro y largo estaba enredado y sucio. Se acercó a mi, su cuerpo despedía un olor a muerte insoportable, de pronto sonrió como para si mismo y vi como salían de sus labios unos colmillos blancos y afilados, intente musitar alguna oración a los dioses pidiéndoles alejar ese demonio de mi, pero fue imposible, cuando pude reaccionar el estaba frente a mi, me tomo con tal fuerza que yo, un joven fuerte, parecía una hoja en el viento, tomo mi cuello y clavó sus colmillos en el, sentí como mi cuerpo se vaciaba de sangre y me debilitaba poco a poco, hasta que perdí la conciencia.

Mi padre al notar mi prolongada ausencia, salió en mi búsqueda encontrando mi cuerpo sin vida junto a un gran árbol en el bosque, sin una gota de sangre o vida. El día siguiente procedieron a mi entierro, mi amada Anna derramó demasiadas lagrimas sobre mi tumba, creí era el final de mi historia, pero era solo el principio. Así comienza mi camino como No Muerto.

 

 

 

 

 

 

El deseo

Deseo vencer esta incertidumbre

tener un espacio en tu mente

una lejana mirada tuya

 

 

Deseo ser el ave que habita en la jaula de tu abstinencia

la causa de tu insomnio

una inquietud en tus horas de hastió.

 

 

Deseo ser el suspiro que se escape de tu boca

el canto que sale de tus labios

ser aquella a quien pertenezcan tus besos.

 

 

Deseo ser la figura que se esfuma en el humo de tu cigarro

deseo ser quien rompa tu eterna soledad

deseo ser el alcohol que se evapora en tu interior.

 

 

Deseo ser la musa del portal que habita en tus entrañas

lo primero al despertar y lo ultimo al dormir.

 

Deseo ser la dueña de tu imaginación,

el objeto de tus pasiones y más obscuras perversiones

deseo ser quien dibuje círculos en tu piel.

 

 

Deseo ser quien desangra tus miedos

y cura tus mas profundas heridas

pero sobre todo deseo ser la dueña de tu mas completa atención.

 

Raven

Historia del cerdo y el alcohol

Presentacion

Buenas noches! antes de presentar mi primer trabajo para este grupo, me presento. no soy una novata, pero este es mi primer trabajo después de casi dos años de mutismo; la razón, tal vez mi falta de inspiración y el abandono creativo, pues bien, he vuelto oficialmente, después de un golpe de inspiración del cual les presentaré el resultado próximamente.

quiero agradecer a la persona que me impulsó a hacerlo, mi viejo maestro en el arte de las letras el absurdo reptil quien me otorgó el titulo de cuentista. hoy vuelvo al habito de trasformar la enfermedad de la mayoría de los escritores, la autodestrucción en palabras.

esta es la primera vez que uno de mis cuentos sale a la luz oficialmente, agradezco las criticas y los dejo con algo que surgió exprés, espero les agrade.

Historia del cerdo y el alcohol

“los seres humanos suelen ser crueles gradualmente” Edgar Allan Poe

Paz, jamás creí encontrarla en un lugar y en un momento como este y ahora, estoy aquí esperando mi sentencia, espero que dios sea benévolo conmigo, se que no es una justificación, pero en verdad te digo que todo lo hice por amor, aunque los psiquiatras digan lo contrario, pero permíteme contarte mi historia amigo mío, por que si estás aquí al igual que yo, sabes que no hay esperanza para nuestras almas.

Como sabes mi nombre es Anna, nací hace 20 años, el lugar y la fecha no importan ahora, se que los olvidarás, como olvidarás mi historia en un par de horas, por eso seré completamente sincera contigo y trataré de no olvidar algún detalle, después de todo eres el ultimo ser con el que hablaré en mi vida.

Sabes? mi vida no tiene mucho de especial, no nací en una cuna acomodada ni gocé de privilegios especiales , todo cuanto tuve y perdí fue por mi misma.tampoco tuve una educación especial, fui una buena estudiante, solitaria como muchas. mis padres no esperaban mucho de mi persona, después de todo que podían esperar de una “niña”, cuando ellos habían deseado un varón.

Los años de mi adolescencia transcurrieron sin mas novedades,la escuela y una pujante necesidad de atención, refugiándome en la lectura y los pasatiempos de cualquier niña de mi edad.sin embargo el alma fue mutando y la tristeza se convirtió en amargura, en estos años el ser que habitaba en mis adentros fue reclamando libertad y poco a poco apoderándose de mis ideas y así transcurrieron los años en un silencio lleno de rabia y rencor. A la par de esto la enfermedad de mi padre fue creciendo, la llamo enfermedad por que con el tiempo me di cuenta de que el alcohol, es la peor enfermedad de las que aquejan al ser humano.

Sus malos tratos fueron creciendo poco a poco, hasta convertirse en golpes cada vez mas fuertes, no solo físicos, si no también emocionales. mi madre por su parte decía que tarde o temprano cambiaría, que aquello era temporal, su alcoholismo temporal tenia mas de 10 años estacionado sobre nosotros y amenazaba con quedarse.

Cuantas veces nos abrió un labio o nos dejó tiradas en el suelo a causa de sus golpes? ya no lo recuerdo, solo se que los estragos se quedaron para siempre. como odiaba su fétido aroma a borracho.

a los 15 años había abandonado la escuela por que “la escuela no se hiso para las mujeres” y me convertí en la criada gratuita de mi padre, mientras las otras chicas estudiaban la preparatoria yo limpiaba el vomito que el esparcía por la casa tras regresar de cualquiera de sus borracheras, mi madre enferma y tras los constantes maltratos calló en cama, ahora además de todo debía ser su enfermera.

El dolor constante se acumulaba de tal manera que buscó una forma de escapar y encontró salida una noche que, mientras leía escuche llegar a mi padre acompañado de uno de sus amigos borrachos, uno que me repugnaba en particular, un tipo obeso y calvo que solía acompañar a mi padre a todas sus juergas. tras unas horas deje de escuchar sus cantos y gritos y supuse habían sido vencidos por el sueño y me dispuse a dormir. sin embargo una extraña sensación perturbo mi sueño, cuando desperté vi al tipo obeso frente a ,mi cama con su fétido aliento y su sudorosa frente, advertí sus intenciones, como lo había hecho años atrás, la primera vez que lo vi. se dirigió hacia mi sin esperar otra reacción, tome un cuchillo de cocina que guardaba bajo mis sabanas hacía ya un tiempo y me lance sobre el, haciendo una profunda herida en su brazo, este lanzo un grito tan fuerte que mi padre despertó y apareció dando tumbos.

No fue difícil que la policía y el hospital creyeran la historia de que había sido herido en una pelea de cantina inventada por mi padre.por mi parte me dispuse a esperar, esperar el castigo por mi atrevimiento, deseaba mas que nada en el mundo escapar pero, no tenia el valor, como sobreviviría de otra forma? mi hogar era todo el mundo que conocía. como lo esperaba, al regresar mi padre me propinó la peor golpiza que jamás me había dado al punto de romper mi brazo. aunque por primera vez se que no me culpaba por lo que había hecho. después de una dolorosa recuperación y un año las cosas volvieron a su absurda normalidad. sin embargo un día el cerdo calvo volvió a aparecer por la casa, acompañando a mi padre de nuevo a sus borracheras aun mas constantes. no sabia que hacer, me repugnaba de tal manera que llegue a odiarlo más aun que a mi padre, una noche de tantas de borrachera volvió a intentar consumar su grotesco acto, me siguió a la cocina cuando mi padre dormía plácidamente bajo los influjos del alcohol , esta vez no lo herí, esta vez clave otro cuchillo de cocina en su pecho. lo maté, el cerdo estaba muerto. tomé el poco dinero que mi padre llevaba en la cartera y sin más equipaje que la culpa, salí de la que había sido mi prisión durante tantos años, mi casa.

Tomé un autobús al lugar más lejano que el escaso dinero me permitió ir. sin embargo al llegar, la policía esperaba por mi. mi padre me había delatado. ahora casi un año después estoy aquí esperando mi sentencia, como te dije mi alma está condenada, no solo por mis actos, si no por mis omisiones y no espero justicia alguna. esta noche moriré no por la mano de los hombres, si no por la mía propia y nadie podrá cambiarlo, dime amigo mío sigues creyendo en mi inocencia? por que después de todo, yo ya no creo en ella.

fin.

Raven