19 de Octubre día internacional contra el cáncer de mama

Hoy me voy a tomar la licencia de apoderarme de este blog…pintarlo del color femenino por excelencia

EL ROSA 

Y transcribir una historia que fue mi post del año pasado en mi rincón, y que tiene un significado muy especial para mi.

Gracias por adelantado.

Un día normal amanece, como otro cualquiera, sin grandes pretensiones,  pero  en algún momento hay   un punto que  se rompe y se  fracciona,  apareciendo de pronto  la  gran caída de una montaña rusa que se precipita al vacío y un estigma se graba por siempre. Ya  nada seguirá el rumbo previsto, cuando ese día  termina en  el calendario de la vida existe una fecha nueva e imborrable.

La mesa estaba repleta de revistas, la mayoría  femeninas, se podía decir que  en exceso porque Johanna llevaba rato intentando adivinar de que estaba  confeccionado el tablero cubierto de un imprevisto mantel collage. En las portadas diferentes modelos  posaban, publicitando marcas o simplemente complementando  algún que otro artículo o leyenda.

Todas ellas se mostraban impecables, la mayoría sonrientes , y cada una a su manera le resultaron a Johanna  insultantemente hermosas. Siempre se había sentido ajena a todas aquellas bellezas de papel cuché pero hoy le separaba un abismo de todo su género, podría decirse que hasta del humano, incluyendo a las mujeres  que había sentadas en aquella  misma sala, y  que esperaban impacientes a que la enfermera abriera la puerta y pronunciara su nombre de una vez por todas.

Había recibido la llamada hacía poco más de una hora y ya estaba sentada en aquella sala de espera.  Recordó  las palabras de  su compañera Raquel unos días antes en el trabajo

-¿Yo? ni loca…ni loca voy a hacerme una mamografía de esas  asi porque sí,  a mi  que me llegue antes  el aviso del hospital de que por edad me toca, no me gasto un céntimo en una prueba de algo para solo sirve para quedarme tranquila y marearme, si estas bien Johanna, a qué “leches” vas??

Eso mismo se preguntaba ahora, estaba perfectamente, no había notado nada extraño ¿y si se habían confundido? la doctora dijo  por teléfono que habían visto “algo” pero que estuviera  tranquila, aunque sin olvidar que también dijo que se pasara por la consulta lo antes  posible. Analizaba una y otra vez la escueta conversación, argumentándose con cada una de las razones que la respaldaban para estar tranquila y eran todas, no había nada que la hiciera pensar que tuviera porque preocuparse, ningún punto de todos esos que ponen en las estadísticas apuntaban hacia ella; asi que respiró hondo y se repitió una y otra vez que este percance iba a ser un susto tonto de esos que te dan el día. Los minutos resbalaban interminables  hasta que  se abrió la puerta, y  la enfermera  buscando con la mirada dijo su nombre , Johanna se levantó al momento, disfrazándose de una quebradiza tranquilidad que la pesaba como un traje de plomo,  dispuesta a terminar cuanto antes con ese mal trago….

De eso hacía casi un año, y en ocasiones parecía siquiera  un mes, momentos sin tiempo que eran como mirar desde la boca de  un túnel  donde las puertas se abren  de pronto y Johanna volvía a precipitarse en algunos momentos simplemente, con cerrar los ojos.

La palabra carcinoma había resonado en el habitáculo como una sentencia aplastante e incierta, después de una biopsia realizada tras una breve pero laboriosa intervención. El médico observaba atento cada gesto  y la sacaba a flote con palabras de optimismo y sonrisas, mientras Johanna se hundía por momentos en el fango del miedo,  después un empujón inesperado la arrancó de su  espejo hasta  estrellarse en  aquél punto de la pared donde su mirada vagaba perdida y  su mundo simplemente…  se paró.

La inmensidad de la nada la volteó como a una muñeca de trapo, adivino en ese instante que sería inútil resistirse y se dejo llevar por la corriente, de  vertiginosas aguas hacia la incertidumbre.

Se aferró con fuerza  al silencio construyendo  una apresurada y torpe fortaleza que se prestase indestructible, donde nada ni nadie pudiera dañar aún  más  su pequeño cielo, ahora desolado  arrasado por un vendaval inesperado y devastador, una muralla que protegiese su desnudez, frágil y lastimada, indefensa como  la mas breve de las criaturas que arrebataron ,  del regazo de su madre.

Pero  el tiempo torna la mirada  serena y calma, así pudo entenderlo varios meses más tarde  ver, que la suerte se levantó con ella aquella mañana,  cuando llamó por teléfono para concertar la prueba. Y mirar de frente al miedo, por mucho vértigo y tantos desvelos, pánico en ocasiones de enfrentarse a él y sucumbir a sus astutas artimañas. Sortear  la incredulidad y encontrarse con el resentimiento llenarse de ira recoger su fuerza y  acabar entendiendo que simplemente es algo que sucede,  del mismo modo que una mañana amanece y cualquiera  descubre que tiene un nuevo lunar en su piel que sin previo aviso aparece y que queda en el cuerpo perenne para siempre. Ahora sabe que pequeña cicatriz curva puede ser  una simpática sonrisa que la saluda afable o una grotesca mueca de total desagrado que la devuelve a aquellos oscuros dias, dependiendo como no, de su estado de ánimo, sujeto a los altibajos que conformaban su complicada existencia, Johanna es una mujer que camina aún titubeante.

Los puntos imborrables de la radioterapia,  simples anotaciones parecen delimitar un campo de batalla abandonado, quedaran allí para siempre, dejaron hace bastante de provocar el disgusto de las primeras semanas. Johanna se mira en el espejo, escruta la mirada, sus ojos  la contestan chispeantes y con un brillo renovado, guardan el secreto de  cuantos desconsuelos  anegaron y se sabe afortunada, nunca ha dudado en decirlo siempre que la preguntaron,  el día que decidió hacerse aquella prueba la suerte asomaba a su ventana, porque tiene presente que anticiparse fue decisivo, la mitad de la partida vencida .

La lucha continúa, Johanna se coloca un lazo rosa en la chaqueta,su historia es un
ejemplo  de que la MAMOGRAFÍA  diagnostica aún sin sintomas, el cáncer en sus etapas mas tempranas,  te cuento esta historia   sin saber si hoy es ese día que tal vez con una llamada, tu también puedas salvar tu vida…

Lehahiah

Dedicada a todas las mujeres en general,  para que no dejen pasar ese minuto tan importante y tan vital, a todas aquellas que hoy luchan contra esta enfermedad toda mi fuerza y de forma muy  especial para Johanna.
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Esto podría ser el cielo

 Esto podría ser el cielo

justo aquí

en la tierra…

  podría ser el cielo

  una paz nueva cerca de la mía 

Todo el mundo cae  en el tiempo

Esto podría ser el cielo de un sueño,

durmiendo de suspiro en suspiro

 podría ser una canción de cuna

 Esto podría ser el cielo justo aquí en la tierra

podría ser el cielo….

Fragmento del tema Heaven 

 

Antes de que otra cosa suceda

Hablemos de nueva cuenta desconocidos míos, algunos ya me habrán olvidado, algunos otros apenas me irán conociendo, estoy de regreso como los vientos de guerra, pero con ellos también vienen los vientos de cambios, el otoño llego, esperemos llenarnos de esperanza, algunos ya sabrán que tengo mucho de oscuridad en mi habitación, lúgubre como mi alma, que no me cabe mucho la esperanza ni los sueños, pero no he muerto aun, algún sueño me ha de quedar, alguna esperanza me ha de florecer por ahí, ropavejero llévate esto que esta demás, prohibido solo el no intentar, yo creo en la libertad como única religión, creo en la generosidad como filosofía, creo en el respeto como la única manera de dignidad, y creo que todos están mejor fuera de aquí, por su propia seguridad, es difícil respetar, ser generoso y tratar con dignidad a quienes no profesan la libertad, y le rinden devoción a la necesidad, al temor, al dinero y la deuda, a mi que casi no me quedan sueños, me brillan las ilusiones como luciérnagas y me iluminan el alma tan oscura, pero a ellos los ilumina una pantalla, y sus sueños tiene marcas registradas, como respetarlos si televisa les muestra como han de soñar, si hace tanto o peor aun nunca volaron con alas abiertas de un libro, si nunca hicieron o recibieron un poema, en su lugar sienten románticos cuando les dedican una canción de Espinoza Paz, si se enamoran bajo los derechos de autor de EMI, mas que artistas mercaderes, como respetar a todos ellos que dejaran morir cada una de mis palabras entre burlas antes de preguntarse que hay mas en ellos, con simpleza y con toda autoridad que les da ventaneando me llamaran absurdo, inadaptado, rojo impertinente, revoltoso y las demás palabras que escuchen en televisión aun cuando no sepan que signifiquen, y si no entendieron bien, esperaran a la repetición del medio día. Un saludo amigos míos, con toda amargura.

EL ROPAVEJERO

En el tejado

Con las piernas colgando en la noche estrellada
me voy desperezando cual gata encelada
enredada entre el humo y la luz plateada
ronroneo canciones de teja y escarcha

Gato pardo amado que rondas mi casa
si no te decides nos tocara el alba
el embrujo roto de la luz de plata
lamentablemente me volverá humana.

La fortaleza

Cuando me siento hundida, triste y abandonada.
Me empuja hacia arriba la fortaleza de mis alas.
Cuando quiero cobijarme, esconderme, no ser nada…
Se cierra sobre mí, la fortaleza de mis alas.
Cuando caigo y cuando miro, aunque siempre sin ver nada…
Me levanta, me ilumina, la fortaleza de mis alas.

Son de piedra, son de acero, son ligeras como el viento.
En el corazón, forjadas. Con mil lagrimas, templadas.

Cada pluma, una vivencia. Su color, el de la sangre.
Nacieron desde mi alma, ¿Dime… quieres cobijarte?

Agua Marchita

Se había instalado el invierno en sus ojos impenetrables , ausentes y esquivos.

Exentos de la  tibieza que amainara aquella apatía afilada.

Adúlteras damas eran sus palabras arrojadas al vacio , ahuecando  la mente…

Abriéndose paso hasta yacer con su espíritu malherido.

Pudiera ser una suerte mal echada

o  una simple osadía del destino

Lehahiah

El Desván de Lehahiah

En el  desván,  los trastos viejos e inservibles se amontonaban bajo las sábanas ocres.

De su primitivo  blanco no quedaba nada, se han ido tiñendo suavemente bajo la caricia de los años. Los muebles destilan sus aromas rancios, horas vencidas  en la soledad  del tiempo.

Lozas desconchadas,  fotos descoloridas,  baúles que se adivinaron atrás   lustrosos  crujen en lamentos haciéndose astillas,  sillas apiladas  exhibían  sus telas   desvaídas, espejos  verduzcos mostrando  sinuosas siluetas distorsionadas y escurridizas;  lámparas destartaladas , cestos de mimbre con sus dedos abiertos, colchones enrollados, jarrones de latón que aún guardan el deseo de destellar  tímidos brillos con el reflejo de las luces  que se cuelan a través del  ventanuco  y que despiertan  a un ejército de  hadas polvorientas  que danzan en suaves motas posándose para levantarse  de nuevo cuando por las  rendijas de la ventana silba el aire….

 

 Y allí en medio de todo aquel desorden está  Shalva ,sentada  en el suelo descubriendo aquellos” tesoros” que la transportan otras épocas, a otras vidas desconocidas que se le antojan fascinantes.

Desde siempre ha sentido una fuerte atracción hacia aquellos objetos inservibles, dejándose llevar por la sensación  placentera, de pertenecer a ese lugar, aunque en realidad ha llegado hace pocos días.

No había  reparado en el tiempo que llevaba  sumida en su propio ensueño cuando  miró el reloj;  se levantó de un brinco dándose cuenta de  que estaba anocheciendo y aún no había salido a comprar algo para la cena. Se sacudió deprisa  el pantalón repetidas veces y  se dirigió hacia las escaleras ,  vió sus  zapatillas  negras que  habían tornado en un dudoso color gris polvoriento  y mientas   decidía  como podía arreglarlo, lo vió…:  por debajo de una de las sábanas asomaba lo que parecía ser  la base de un espejo de pie tan alto como ella.

 Se acercó y quedó sorprendida de no haber reparado antes en él,  su inminente presencia la hizo dudar  de que hubiera estado allí todo el  tiempo ya que   por su gran tamaño no podía haber haber pasado inadvertido después de tantas horas allí…

 Su espalda se irguió tras una descarga en forma de escalofrío, se veía  como un gato en medio de una tormenta y  su  corazón despavorido se desbocaba provocando una respiración caótica….las sienes ya  estallaban.

Apoyó la mano en el cuello en un gesto de querer infundirse el valor suficiente para  retirar la sábana y descubrir aquello que   la provocaba esa  mezcla de miedo  ansiedad y angustia que  la aspiraba la garganta….

 

Lo que vio la dejo sin aliento…

 

El espejo lucía con todo su esplendor, intacto, como si el tiempo hubiera resbalado sin dejar su huella. La imagen que se reflejaba no era la suya, y aquello la hizo  retroceder incrédula.

Siguió tomando distancia  poco a poco mientras observaba que la  la figura del espejo continuaba estática. Shalva  desfallecía mientras  el rostro del espejo la sonreía de una forma tranquilizadora; ella observaba  los rasgos de aquella mujer y como los efectos de una droga ,  el aturdimiento se extendía  desde la nuca hacia todos y cada uno de sus miembros dejando en su cuerpo  una sensación de mareo embriagadora.

 

Se pudo reconocer  en los ojos castaños, los labios pálidos,  en las facciones de  aquel  rostro  perfecto y al tiempo algo  etéreo, como  esculpido por un primoroso orfebre que hubiera dedicado todo su talento en suavizar con delicadeza cada gesto .

Las manos, la estatura, la forma del pecho, hasta la  manera  de arquear los  brazos ¡¡todo!

Solo el pelo era distinto, mucho más largo y oscuro  y por supuesto esas  alas increíblemente blancas  que surgían por detrás de la espalda…

– ¿era un ángel?- pensó Shalva- ¿¡mi ángel!?

-No puede ser-  se oyó decir y lo repitió  como una letanía sin  fin envuelta en  su respiración   fuerte y jadeante

 Se sintió cada vez mas confusa, cerró los ojos un instante para comprobar si todo aquello era real o producto de su cansancio. Los abrió  lentamente y miró al espejo…, allí seguía imperturbable, su vestido largo tan negro en contraste de aquellas alas tan blancas………..

Su propia voz la sorprendió,  temblorosa y balbuceante, dirigiéndose  a la figura del cristal  pudo decir al  fin :

 -¿Quién eres?-

La imagen del espejo bajó los ojos en un gesto de introspección, y volvió de nuevo a sostener su mirada en la de ella

 -Me llamo Lehahiah-

Firme, contundente a la vez que dulce, así es como se presentó y sin decir nada más se envolvió en una bruma azulada y desapareció.

 

                                                                                                                        Lehahiah

(Cuanto hay de locura y cuanto de cordura dentro de estas lineas. Eso lo dejo para cada uno…. He utilizado este brebaje  como carta de presentación, solo espero que disfrutéis al leerlo tanto como yo al escribirlo)

Besos con alas y graciassss….